Bootcamp Asunción – Paraguay – 2024
Viernes 15 – Bresh
Bajamos del avión con rumbo al hotel. Nos instalamos, nos arreglamos y fuimos a un bar antes de ir a la fiesta Bresh. En eso, Alan tomó la cĆ”mara y salió a hacer entrevistas a chicas, mientras yo notaba que habĆa pocas chicas en el bar. Le dije a VĆctor: āEn esa mesa de allĆ” hay dos chicas, ve a hablar con ellas y diles esto y estoā. VĆctor las abordó y comenzó a hablar con ellas.
Mientras tanto, le expliquĆ© a Diego que VĆctor no sonrió al decir āholaā. Diego me preguntó: āĀæCómo lo sabes si estĆ” de espaldas a nosotros?ā. Le respondĆ: āPor la reacción facial de las chicas; estaban seriasā. En ese momento, era tarea de VĆctor hacerlas reĆr para que se sintieran cómodas.
Luego, le dije a Diego: āVe al grupo y di esto y esto para que te unas a VĆctor con ellasā. Lo hizo, y estuvieron sentados con las chicas hasta que los fui a buscar para irnos a la Bresh.
Cuando llegamos a la fiesta, notĆ© que habĆa muchas chicas jóvenes, en promedio de 18 a 23 aƱos. No eran mi preferencia, pero ya estĆ”bamos ahĆ. Los chicos comenzaron a abordar chicas como locos; todos estaban hablando con mujeres y divirtiĆ©ndose, mientras yo los observaba para identificar errores que despuĆ©s les seƱalarĆa para mejorar su juego.
Cualquier chica guapa que pasaba era abordada por los chicos con energĆa de profesionales persistentes. Algunas las enviaba yo y ellos se quedaban interactuando, aplicando el mĆ©todo. Alan, por otro lado, estaba conversando con una modelo de 20 aƱos que habĆa participado en una pasarela de moda que vimos en nuestra visita anterior con una amiga. Claudio, por su parte, sedujo y besó a la chica que le asignĆ© al final.
AsĆ arrancó el dĆa uno, y los chicos dieron todo de sĆ. A las 4:00 am, nos fuimos a descansar Alan, David, VĆctor y yo, mientras Diego y Claudio se quedaron en la discoteca con las chicas.
SĆ”bado 16 – DĀ“Lireo
Reservamos una mesa con los chicos e invitamos a nuestra amiga Belu. Llegamos y nos ubicaron en una mesa principal. Comenzamos a disfrutar con una botella de whisky. En eso, le digo a VĆctor: āCerca del baƱo hay dos chicas, una de ellas se ve bien, trĆ”elas a la mesaā. Ćl fue sin dudarlo y regresó con las chicas. Cada vez llegaba mĆ”s gente, y Alan, por su lado, estaba con la cĆ”mara entrevistando a las chicas.
En un momento, VĆctor me dice: āHay una chica guapa a la 1 (de tu posición) que te estĆ” mirando hace ratoā. Me giro, hago contacto visual y, efectivamente, era guapa, con un cuerpo ufff. Entonces, comencĆ© mi estrategia: mirarla solo de vez en cuando. SabĆa que estaba en su radar, asĆ que me dediquĆ© a demostrar valor, disfrutando con los chicos y sin mostrar necesidad. Siempre me coloco en la punta de la mesa; eso me permite hablar con todos y tener buena visión.
Cuando decidĆ acercarme, vi que Alan y VĆctor la estaban entrevistando. AsĆ que busquĆ© otras opciones mientras tanto. Luego, ellos se movieron a otra parte y el grupo de la chica tambiĆ©n. Ā”Maldición! Pero sabĆa que la volverĆa a ver.
Pasaron unos 20 minutos, y la vi hablando con Claudio. Me acerqué, le dije algo a Claudio y me presenté con la chica. Claudio desapareció, dejÔndome solo con ella, y comenzó el juego.
La chica tenĆa mucha energĆa y carisma, era muy simpĆ”tica. Me ganĆ© a su grupo mixto (hermanos y amigos), y nos pusimos a bailar. Ella invertĆa mucho en mĆ: me tocaba, hacĆa muchas preguntas y coqueteaba. Yo tambiĆ©n juguĆ© mi papel: la tomaba de la cintura y, en algunos momentos, la perreaba.
Sofi: ¿Por qué viniste a hablarme, habiendo tantas chicas guapas?
CIGS: TĆŗ me atrajiste con tus miradas.
Sofi: Jajaja, pero casi ni me miraste.
CIGS: No me di cuenta de ti al principio. Fue mi amigo quien me dijo que me estabas mirando, y entonces comencƩ a saludarte con la mirada.
Sofi: Ah, muy bien.
CIGS: ¿Qué te gusta de m�
Sofi: Jajaja, eres atractivo, te ves súper seguro y lo que mÔs me gusta es que estÔs tranquilo; no te ves desesperado.
CIGS: Gracias, eres muy observadora. (Le di un abrazo).
Sofi: Voy al baƱo, te veo luego.
CIGS: IrƩ a la mesa con mis amigos y luego vengo por ti.
Sofi: OK, nos vemos luego.VolvĆ a la mesa con los chicos. Todos estaban ācazandoā, incluso Belu. Ćramos un equipo de asalto Ć©lite. Estuve unos 10 minutos antes de volver a la carga por Sofi. MirĆ© hacia su mesa, y alrededor habĆa como cinco tipos mirĆ”ndola y sonriĆ©ndole. Me encanta esa situación: ir, tomarla y ver cómo todos desaparecen.
CIGS: Hola de nuevo. (Me sentƩ en una silla de su mesa).
Sofi: Hola. (Sonrió y se sentó a mi lado).
CIGS: Tengo algunas preguntas para ti: ¿CuÔl es tu pasión en la vida? ¿CuÔl ha sido el momento mÔs feliz de tu vida? ¿Qué es lo que mÔs te gusta y odias de tu personalidad?
Sofi: Me encantan tus preguntas, pregúntame mÔs.
CIGS: Si esta noche fuera tu esclavo, ĀæquĆ© harĆas conmigo?
(Ella entendió āesclavo sexualā).
Sofi: Me aprovecharĆa sexualmente de ti y te ordenarĆa que me hicieras sexo anal toda la noche.
CIGS: (Con cara de póker) Ok. Segunda pregunta: Āæte gustarĆa que te besara en este momento?
Sofi: ĀæMe quieres besar?
CIGS: Aclaro: nos queremos besar.
Sofi: SĆ, me gustarĆa besarte.
CIGS: (SonreĆ y la besĆ©).Me tomó de la mano, comenzamos a bailar y nos besĆ”bamos mientras seguĆamos hablando y compartiendo con su grupo. Mi mente me decĆa que me la llevara para tener sexo, pero a las 4 am habĆa quedado en ir a otra discoteca para reunirme con Daysi, una chica que me interesaba mucho. Sin embargo, el alcohol y el cansancio se apoderaron de mĆ, asĆ que decidĆ irme con los chicos al hotel.
Al despedirme de Sofi, con cara de impresión me dice:
Sofi: ¿Por qué te vas?
CIGS: Estoy cansado, cariño. Tengo tu número, asà que te hablaré para que nos volvamos a ver.
Sofi: (Con cara de decepción) Bueno.En el Uber, pensaba en ir a la otra fiesta, pero sabĆa que verĆa a Daysi al dĆa siguiente en el yate. Al final, me fui al hotel. Al llegar, Daysi me escribió: āHola, Āædónde estĆ”s?ā.
Domingo 17 – Yate
Le hablĆ© a Daysi, y me respondió que no podrĆa venir con su amiga. Ya lo intuĆa, dado que no fui la noche anterior a reunirme con ella y su grupo. AsĆ que, con los chicos, comenzamos a contactar a todas las chicas de nuestra agenda. TambiĆ©n le pedĆ a Belu que trajera a una amiga. Compramos alcohol y nos fuimos al yate.
Creo que ha sido una de las mejores experiencias que he vivido junto a los chicos en un BootCamp. Lo pasamos increĆble. Cuando llegó Belu con su amiga, la encontrĆ© guapa, y ella vino directamente hacia mĆ. Belu seguramente le habĆa contado de mĆ. Pasamos mucho tiempo conversando; era una mujer culta, segura, y tenĆa una mirada fija que atrapaba mientras hablaba de frente y muy cerca. Hablamos de todo: negocios, desarrollo personal, amor, sexo, etc.
Comenzamos a compartir con los chicos. Todos estaban felices, bailando, disfrutando y pasĆ”ndola genial. Fue un domingo increĆble: la vista del lugar, la buena mĆŗsica del DJ, y el ambiente de camaraderĆa nos hicieron sentir como una familia.
Al caer la noche, ya casi al final de esta maravillosa experiencia, nos pusimos todos a bailar entre las luces del DJ y la buena música. Luego propuse que siguiéramos la fiesta en el hotel, y todos aceptaron. Nos fuimos con bolsas llenas de alcohol. Mientras algunos se bañaban y otros descansaban, Claudio se preparaba para su cita. Yo estaba en la habitación con Belu, Mell y Alan.
Belu se puso a leer mi libro, y su admiración hacia mà creció con cada pÔgina. Le encantó tanto que decidà regalÔrselo. Después de eso, fuimos a la mesa del hotel cerca de la piscina para seguir compartiendo. Los chicos salieron con Belu, y yo, agotado, me quedé dormido.
DĆas despuĆ©s, tuve una cita con Mell.
Lunes 18 despedida de los chicos
Salimos con los chicos y belu a un bar, a la despedida de Diego y Claudio, David habĆa viajado ese dĆa temprano, estuvo muy entretenido, hablamos de todo, de sus experiencias, de lo que aprendieron, del antes y despuĆ©s de lo que les hizo cambiar a cada uno, y por que les fue tan bien, compartimos tragos e historias, fu un buen cierre de Boot Camp. Pero Alan, Victor y yo nos quedĆ”bamos hasta el próximo lunes.
Martes 19 cita doble
Cita con Maga y Pam
SeguĆa en Instagram a una promotora guapa. Cuando vio mi historia del yate con los chicos, me reaccionó y me preguntó:
āĀæTe gusta Paraguay?
āMe encanta. Linda ciudad, buenos boliches y gente muy atractiva āle respondĆ.Maga: ĀæTe gustarĆa salir hoy a cenar?
Cigs: SĆ, me parece perfecto, siempre y cuando invites a una amiga, ya que estoy con mi amigo.
Maga: Ok, hoy verĆ© a unas amigas y le dirĆ© a una.Me dio su WhatsApp y me envió un audio confirmando el lugar. Hizo la reserva y aseguró que su amiga irĆa. Le comentĆ© a Alan que dos de las amigas de su historia eran un 10, asĆ que jugarĆamos en la Ć©lite, como nos gusta.
Llegamos un poco antes con Alan al restaurante Pez de Mar Dulce. Nos llevaron a nuestra mesa mientras veĆamos el partido de Chile. En un momento, Alan me dijo:
āMira hacia afuera, es ella. Ā”Tremenda mina!
MirĆ©, pero en mi cabeza no le di mucha importancia.Cuando llegaron a la mesa, nos saludaron. Eran muy guapas, pero Pam tenĆa un aura increĆble, +1000, y con su carisma comenzó a hablar, encajando perfectamente con nosotros. Era culta, divertida, y se notaba que disfrutaba de la conversación. Maga, en cambio, era mĆ”s reservada, con menos desarrollo personal, pero tambiĆ©n muy culta y con experiencia de vida.
Hicimos conversaciones grupales y juegos 1 a 1, cada uno con nuestras chicas. Alan generó mucha atracción y conexión con Pam; se tocaban constantemente, y ella le lanzaba tests como loca. SabĆan que Ć©ramos maestros de la seducción, y hablamos un rato de eso.
Le dije a Maga que iba a fumar, y ella se ofreció a acompaƱarme. Salimos a una banca y me contó sobre sus viajes, su familia y su estilo de vida. Yo le compartĆ un poco sobre el mĆo. Nos sentamos lado a lado, y comenzamos a mirarnos fijamente. Ella empezó a tocarme; habĆa quĆmica e interĆ©s de su parte. Le dije:
āVamos a cenar.Cuando volvimos a la mesa, Alan y Pam parecĆan dos niƱos: se tocaban, se miraban fijamente y reĆan, como si estuvieran embobados el uno con el otro.
La interacción avanzó, cada uno con su chica, hasta que llegaron una amiga y un amigo de Maga. Me preguntó si podĆan unirse, y yo le dije que sĆ. Compartimos con ellos hasta que cerraron el restaurante.
Al final, nos despedimos de las chicas, pero Pam volvió corriendo para besar a Alan en la boca. Pedimos un Uber y nos fuimos a descansar.
MiƩrcoles 20: Segunda Cita Doble
Maga me habló todo el dĆa por audio. QuerĆa que fuera a entrenar con ella a su gimnasio o que saliĆ©ramos a caminar, entre otras cosas. Sin embargo, yo estaba muy cansado, asĆ que le propuse salir a cenar los cuatro nuevamente. Ella aceptó, y nos reunimos en La QueserĆa, un restobar al que solemos ir.
Aprovechamos con Alan para grabar contenido antes de que llegaran las chicas. Maga fue la primera en llegar, y con un vestido naranja se veĆa hermosa. Siempre me impresiona cómo las paraguayas se arreglan y maquillan de manera increĆble, incluso para salir por unos tragos cualquier dĆa de la semana. Conversamos un poco con ella hasta que llegó Pam, esta vez con un vestido negro que destacaba sus curvas.
Pedimos algo para beber y comer, y comenzamos a charlar. En esta ocasión, la conversación se centró en temas profundos de desarrollo personal. Pam era muy asertiva y nos lanzaba cumplidos constantemente:
āāMe encanta que sepan de todo.ā
āāMe encanta que sean caballeros y no miren a otras mujeres mientras estĆ”n con nosotras.āPor otro lado, Maga permanecĆa callada, escuchando cómo los tres opinĆ”bamos sobre diversos temas. Incluso notĆ© que dos chicas en una mesa cercana estaban atentas a nuestra conversación, sonriendo y asintiendo. Sin embargo, Maga revisaba su telĆ©fono constantemente, lo que me desconectó un poco de ella.
Para intentar reavivar su interĆ©s, le hice algunas preguntas de impacto emocional. Pero sus respuestas terminaron disminuyendo aĆŗn mĆ”s la atracción que sentĆa por ella. Me di cuenta de que estoy en una etapa donde ya no me basta con un cuerpo bonito. DespuĆ©s de haber estado con muchas mujeres que solo destacan fĆsicamente, ahora busco algo mĆ”s: mujeres que sean 10 de 10, tanto en atractivo como en desarrollo personal.
La noche avanzó, y finalmente nos despedimos de las chicas. Maga continuó escribiĆ©ndome en los dĆas siguientes, pero decidĆ invertir mi tiempo en otras mujeres que estuvieran mĆ”s alineadas con mis expectativas y valores.
Jueves 21 – Cena con Sofi
Le hablĆ© a Sofi para invitarla a cenar. Quedamos a las 21:00 hrs en Pez de Mar Dulce, el mismo lugar al que habĆamos ido con Alan en la cita doble con las chicas top. Justo antes, Daysi me escribió:
āHoy irĆ© con unas amigas a tal fiesta, tipo 00:00 estaremos por allĆ”. Anda con tus amigos para que nos conozcamos.
Yo le respondĆ:
āBueno, intentarĆ© ir.Le comentĆ© a VĆctor y Alan que me acompaƱaran, ya que tenĆa hasta las 00:00 para cerrar el trato con Sofi (sexo).
Sofi llegó súper guapa y sexy. Incluso pagó el Uber al restaurante. Cuando nos llevaron a la mesa, comenzamos a conversar y a recordar momentos de cuando nos conocimos en D“Lireo. Fue encantadora y muy divertida. Muchos tipos la miraban. Hablamos de todo un poco, y luego le dije:
āĀæTe parece si vamos al departamento? Me gustarĆa que me hagas tu esclavo.Ella rió y me respondió:
āVamos.PedĆ el Uber, y mientras esperĆ”bamos, ella me dijo:
āQuiero que me des un beso.AsĆ que la besĆ©. En mi nivel de juego, hago que las mujeres me deseen, que ellas pidan un pedazo de mĆ.
Mi plan era llegar, tener sexo y estar listo para salir a las 00:00 hacia la disco para ver a Daysi. Mi excusa serĆa que Alan llegarĆa al departamento y que Sofi no podrĆa quedarse conmigo (no me gusta ser asĆ, pero mi prioridad era Daysi). Sin embargo, cuando llegamos, Alan y VĆctor ya estaban en el departamento. Ā”Maldita sea! TendrĆa que cambiar mi argumento para poder salir mĆ”s tarde sin parecer un patĆ”n que solo quiere sexo y luego echa a la chica.
Compartimos con los chicos un rato y bebimos crema de whisky, que a ella le encantó. Luego, los chicos se fueron a la discoteca donde mĆ”s tarde llegarĆa. Sofi y yo conversamos mucho mĆ”s, nos besamos, y en un momento, ella me tomó de la mano y me llevó del balcón al departamento (era de un solo ambiente, asĆ que la cama estaba a la vista).
āĀæPuedo ponerme cómoda? āme preguntó.
Yo sonreĆ y le dije:
āHazlo.Se quitó los zapatos y la ropa, quedĆ”ndose en ropa interior. TenĆa un cuerpo hermoso, perfecto para mi gusto. Hice lo mismo y quedĆ© en bóxer. Seguimos bebiendo, nos besamos, y comenzamos con juegos previos con ropa. Ella no aguantó mĆ”s cuando tomĆ© su mano y la puse sobre mi miembro. Me quitó los bóxer y comenzó con sexo oral. DespuĆ©s, hice lo mismo con ella. Jugamos unos 25 minutos antes de que la penetrara.
Tras un rato en la cama, seguimos en el balcón, luego en el sillón (disculpa, Alan) y continuamos con la mĆŗsica de fondo y las luces apagadas. En un momento, encendió la luz para ir a llenar su vaso, me miró, dejó el vaso y comenzó a gatear hacia mĆ. Su boca fue directa a mi miembro. Me hizo sexo oral muchas veces, casi obsesionada, por los cumplidos que me daba. DespuĆ©s volvimos a la cama, la acostĆ©, la penetrĆ© hasta que ella llegó al clĆmax, y luego lo hice yo.
Nos dimos una ducha y, mientras yo planchaba mi camisa, me miró y me dijo:
āSi te vas a vestir, haz lo mismo conmigo.En mi cabeza, pensaba quĆ© lĆnea usar para poder irme a la fiesta sin parecer un hijo de puta. Una vez vestidos, me acerquĆ© y le dije:
āQuiero decirte algo, pero quiero que tu respuesta sea sincera.
āĀæQuĆ© cosa? āme respondió.
āPasa que tengo un compromiso con mis amigos en una fiesta. Me encantarĆa llevarte, pero es con lista y ya no te puedo agregar. No quiero que pienses que soy de esos tipos que solo tienen sexo y luego te botan, porque me atraes y quiero seguir saliendo contigo.Con cara de póker, me dijo:
āNo te preocupes, estoy pidiendo mi Uber.Bajamos juntos. Cuando llegó su Uber, no se despidió, se subió y se fue. Era lo justo. No habĆa forma de no parecer un idiota con mi actuar.
PedĆ mi Uber y fui a la fiesta. Me encontrĆ© con los chicos y comencĆ© a hablar por WhatsApp con Daysi, quien me preguntaba en quĆ© parte de la disco estaba. Finalmente, nunca nos vimos esa noche. DĆas despuĆ©s, durante una cita con ella, entenderĆa por quĆ©.
Jueves 21: CafƩ con Mell
La chica que conocĆ en el yate y yo quedamos en ir por un cafĆ©, y asĆ fue. La esperĆ© en la cafeterĆa, y llegó vestida completamente de negro. Me encantan las mujeres que visten de negro.
Tuvimos una conversación muy interesante, hablamos de todo. Mell es una chica con mucho desarrollo personal, emprendedora, muy estudiosa e inteligente. Es el tipo de mujer que cualquier estudiante de seducción buscarĆa como novia. Tiene mucha clase, pero estĆ” muy enfocada en lo profesional y parece tener bloqueado su lado sentimental.
También me admiraba mucho y no dejaba de llenarme de cumplidos. Por ello, decidà convertirla en mi amiga y trabajar juntos en mi próximo seminario en Paraguay.
Viernes 22: Cita con Daysi y fiesta en el departamento
Fuimos a un restaurante elegante. Daysi ya me estaba esperando en la mesa que habĆa reservado. Se veĆa hermosa con su polera con escote, blazer blanco, aros dorados y el cabello recogido. La saludĆ© y me sentĆ©. Pedimos unos tragos antes de ordenar y comenzamos a hablar.
Ella era muy tierna, pura y sincera, y me contó que estaba saliendo con alguien. Le di un consejo basado en mi pasado de ābandidoā y le dije que se alejara del tipo, que claramente solo estaba jugando con ella. Le mencionĆ© que era increĆble y que podĆa conseguir algo mucho mejor. Sus ojos se llenaron de lĆ”grimas, asĆ que cambiĆ© el tema para no verla llorar.
Hablamos de nuestras vidas, de mi trabajo, y ella me miraba fijamente a los ojos con una intensidad que me gustaba mucho. La hice reĆr durante toda la cena. Pedimos comida y seguimos conversando. Me comentó que llevaba tiempo siguiĆ©ndome en Instagram y que siempre veĆa todas mis historias.
MĆ”s tarde, sentĆ ganas de fumar, asĆ que pedimos al mesero que nos cambiara al patio. AllĆ la bombardee con preguntas emocionales, y ella, entre risas, me decĆa:
Daysi: Me encantan tus preguntas, hazme mƔs.
RespondĆa de manera asertiva a todas.Cigs: ĀæQuĆ© te gusta de mĆ?
Daysi: Eres guapo, interesante, divertido y⦠te las sabes por libro, jajaja. ¿Y qué te gusta de m�
Cigs: Que eres una mujer con muy lindos sentimientos, divertida, con clase, culta y⦠muy guapa.Ella sonrió y me clavó una mirada fija en silencio. Me estaba gustando demasiado. Me contó que vive sola en Brasil y que anteriormente vivió sola en Bilbao. Es independiente y también vive con su padre. Tiene un loro y dos perros. Era un encanto, una mezcla de ternura y seguridad con carÔcter, lo que me encantaba. Nunca se puso nerviosa ni me halagó en exceso.
En eso, Carol me escribió para avisar que iba al departamento con amigas y que Alan no le respondĆa. Tuve que pedirle disculpas a Daysi mientras llamaba a Alan. Nos dimos cuenta de que Ć©ramos los Ćŗnicos en el restaurante; ya eran las 12:00 a.m. Le dije que tenĆa que irme. La acompaƱƩ a la entrada del mall para esperar su Uber. Cuando llegó, nos despedimos, y me dio un abrazo apretado que me sorprendió. SentĆ su energĆa tan pura que me dejó pensando en ella durante todo el camino al departamento. Daysi podrĆa ser mi novia sin problemas.
Cuando lleguĆ© al departamento, estaba lleno de chicas, unas nueve en total. SaludĆ© a todo el mundo, y varias me preguntaron dónde estaba. Les dije que habĆa estado en una cita, y sus caras cambiaron, jeje. Alan se me acercó y preguntó cómo me habĆa ido. Mi sonrisa de niƱo lo delató: todo habĆa salido muy bien.
CompartĆ con todos, y luego nos fuimos Alan y yo con cuatro chicas a una discoteca. Estaba llena de brasileƱos y argentinos por la final de la Sudamericana. Los tipos se acercaban constantemente a encarar a las chicas, pero ellas los rechazaban rĆ”pido. ObservĆ© cómo dos chicas competĆan por la atención de Alan, deseĆ”ndolo como esclavo sexual, jaja.
La pasamos increĆble: bailamos, cantamos y nos reĆmos mucho. AsĆ terminó nuestro viernes.
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